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Hay un plan para salvar a Renault vendiéndola a cachos, y de momento hay un claro ganador, el fabricante chino Geely

Renault tiene un plan para asegurar su futuro que puede llevarse por delante a más fábricas y trabajadores de lo que podríamos esperar. Creen que su futuro será completamente eléctrico y para ese futuro necesitan dinero, y también soltar lastre. En este futuro Renault ha buscado aliados, en Arabia Saudí y en China. Lo que no tenemos claro es como va a cavar afectando a las fábricas que Renault tienen en España y si saldremos ganadores o perdedores de este plan para el futuro de Renault.

Si es cierto que de este plan va a haber un ganador, el fabricante chino Geely. Desde 2010 se lleva introduciendo en Europa con pasos lentos pero seguros, y este sería un último paso que lo acabaría convirtiendo ya en un actor relevante del mercado europeo, detrás de más marcas de las que el público puede imaginar.


Renault, años de malas noticias


Renault siempre ha sido una gran empresa francesa participada por el estado, nada raro entre otros muchos gigantes industrailes franceses. Además tenía montada una alianza con Nissan a la que se incorporó Mistusbishi. En principio eso tendría que ser beneficioso, pero Renault lleva unos años que todo parecen malas noticias.

Empecemos por la detención y posterior fuga de su consejero delegado Carlos Ghosn. También porque su número dos, Carlos Tavares, se fuera a su competidor PSA (Peugeot-Citroën), donde además de sacarlo del agujero, a base de fusiones y adquisiciones ha conseguido agrupar bajo su mando a otras marcas como Fiat o Jeep al convertirse en un gran fabricante de automóviles. ¿A quién eligieron para lidiar? Buscaron en la competencia a Luca de Meo, que entonces llevaba Seat y ha puesto en Renault la versión 2.0 de su plan. Y por último hemos tenido la guerra en Ucrania.

Cuando Rusia empezó su ofensiva sobre Ucrania y comenzaron las sanciones las empresas occidentales pasaron a abandonar Rusia. Resulta precisamente que Renault había apostado fuertemente por Rusia, con su división Dacia-Lada. En el fondo tenía sentido, su marca Dacia fabrica modelos Low-Cost que comercializa en Europa con gran éxito, y estos mismos modelos se pueden vender en mercados emergentes menos exigentes bajo las marcas Renault o Nissan. En Rusia, que tampoco tiene una alta riqueza per cápita vender estos modelos bajo la marca Lada era un movimiento lógico.

Además, bajo el Renault de Ghosn y antes, Renault estaba convirtiéndose en una empresa que funcionaba muy bien con acuerdos y colaboraciones con otras empresas. En Corea del Sur tenían un acuerdo con Samsung y vendían sus coches bajo la marca Renault-Samsung, tenían su alianza con Nissan a nivel global y en Europa compartían motores y modelos similares con Daimler que se vendían bajo las marcas Mercedes-Benz y Smart. En ese sentido Renault colaboraba muy bien con otros. Pero esto ha finalizado.

Las pérdidas de Renault con Lada se estiman en 2.200 millones de euros, la alianza Renault-Nissan se reestableció tras la huída de Ghosn dejando a Renault como empresa principal sólo en Europa, Latinoamérica y norte de África, además de que la relación es muy mala desde hace años. También la alianza con Daimler se está finalizando, Sm**art ya es mayoritariamente propiedad del fabricante chino Geely.
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El plan de Renault

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La noticia en Le Monde según la cual Renault planea vender su división de motores de combustión a Geely y Saudi Aramco. Aramco es la empresa estatal de petróleos de Arabia Saudí, y desde que salió a bolsa se considera que es una de las mayores empresas del mundo, en ocasiones superando la capitalización bursátil de Apple.

Hace tiempo Ford decidió dividirse en dos divisiones. Una de coches térmicos y otra de coches eléctricos. La idea es que la de coches térmicos financie la de coches eléctricos y de este modo recuperar la ventaja que ha perdido al respecto de otros fabricantes, principalmente Tesla, pero también General Motors que tiene modelos eléctricos en las marcas Chevrolet y Cadillac.

La idea es de Renault, pero si el futuro son los eléctricos (los térmicos quedarán prohibidos en Europa en 2035), ¿para qué aferrarse a ese pasado térmico si lo que necesitas es dinero para desarrollar coches eléctricos?

Su idea es romperse en dos, una división de Renault y otra división a la que llamaremos en estas líneas “Renault térmica”, de la que vendería el 60% de su división de motores diesel y gasolina. La nueva “Renault térmica” quedaría participada en un 40% por Renault, en un 40% por el fabricante chino Geely y en un 20% por Aramco. Renault no es extraña a los acuerdos con Geely. Si antes era dueña de la mayoría de Renault-Samsung Motors (una marca que vende en Corea y que ha pasado a ser Renault Korea), hace tiempo que vendió un 34% de esta empresa a Geely. ¿La idea? Fabricar híbridos y eléctricos en Corea sobre la plataforma ocnjunta de Geely y Volvo del exitoso Volvo XC40. Geely de este modo entra en el difícil mercado surcoreano, ya que venderá sus modelos bajo la marca Renault Korea.

Lo único que sabemos es que Renault planea fabricar sus coches eléctricos en Francia, dejando en duda qué sucederña con las plantas españolas. Parece que Renault cuenta con sus fábricas de Valladolid y Palencia, pero no queda tan claro con lo que sucedería con la de Sevilla. Tampoco con la alianza que tiene con Mitsubishi Motors y especialmente Nissan, de la que es dueña del 40%.

No importa cuando leas esto, Geely gana

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En 2010 Geely compró el 82% de Volvo a Ford, convirtiéndose en el propietario de facto. Aunque Volvo actúa de un modo casi independiente, ha sido la plataforma que ha lanzado a Geely fuera de China y la está convirtiendo en un jugador relevante en el mercado Europeo. Geely no es solo dueña de Volvo y de la mayoría de Smart, también tiene casi el 10% de Mercedes-Benz. También es dueña junto con Volvo de las nuevas marcas pensadas para el mundo eléctrico: Polestar y Lynck & Co. Ambos fabrican en China en las instalaciones de Geely (el Lynk & Co 01 se iba a fabricar en Europa en la fábrica de Volvo en Bélgica, pero el éxito del modelo XC40 saturó esta producción).

Así que con este plan de Renault, Geely consigue tener presencia equivalente a un fabricante europeo más. Tiene marcas generalistas (Lynk & Co y los motores térmicos de Renault), marcas nicho (Smart y los motores térmicos de Dacia) y marcas Premium (Volvo y Polestar, así como una participación en Mercedes con la que desarrolla motores híbridos conjuntamente).

Quizás no sea del todo malo si la fábrica de Sevilla (u otras) queda bajo el paraguas de Geely, viendo que es un fabricante emergente en Europa.

Pregunta a los lectores ¿creen que es un buen movimiento por parte de Renault? ¿Y un peligro para las fábricas de Renault en Palencia, Valladolid y Sevilla?

Fuente: El Blog Salmón

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