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Necesitamos educadores proletarios | Herminio Almendros


Por ahora nos sobra, nos estorba el maestro señorito que abomina y huye del pueblo por asco de la contaminación del campesino sudoroso y analfabeto. Nos estorba el maestro que lleva al pueblo la pedantería de su sapiencia libresca y dedica la reacción de su sensibilidad ramplona a denigrar, a menospreciar la existencia aldeana y a escarnecer las costumbres y dolerse de la vida inconfortable y a mofarse de la ignorancia, ofreciendo una radical incomprensión ante los resortes del alma campesina. Necesitamos al maestro de sólida formación cultural, sí, pero, principalmente, al maestro que posea un sentido reverencial y altruista de su misión, una clara conciencia y una honda emoción por la obra de la educación popular. Es decir, necesitamos educadores proletarios, no educadores señoritos.

Herminio Almendros

(Almansa, Albacete, España, 9 de octubre de 1898 – La Habana, Cuba, 13 de octubre de 1974)

Pedagogo, ensayista y narrador

Necesitamos educadores proletarios | Herminio Almendros

Herminio Almendros Ibáñez cursó sus estudios primarios y secundarios en su ciudad natal (Almansa). Y, en 1918, se graduó en Alicante de maestro de instrucción primaria. Además, en 1925, se doctoró Pedagogía en la Escuela Superior de Magisterio de Madrid.

Su primer destino como maestro fue Villablino (León), como director de un centro de la Fundación Sierra Pambley dependiente de la Institución Libre de Enseñanza. .Después ejerció como director de la Escuela Comercial Agrícola de León. Y a continuación, en Barcelona, desempeñó el cargo de inspector jefe provincial de enseñanza y como profesor de Pedagogía en la Universidad.

Además, fue uno de los principales animadores de la Cooperativa Española de la Imprenta en la Escuela. Y uno de los más destacados introductores de la «técnica pedagógica Freinet». Asimismo, asumió los ideales pedagógicos del Krausismo plasmados en la Institución Libre de Enseñanza.

Al desatarse la Guerra Civil Española tomó partido a favor de la causa republicana y participó en diversas batallas. y en enero de 1939 se vio obligado a buscar refugio en Francia. Y a finales de mayo se exilió en La Habana (Cuba). Nunca regresó a España.

En la isla caribeña ejerció diversas funciones, siempre del ámbito pedagógico. Y llegó a ser director general de Educación Rural del Ministerio de Educación, en 1959, tras el triunfo revolucionario. Y desde 1970 hasta sus últimos días presidió la Comisión de Español de la Dirección General de Formación del Personal Docente.

Escritos

Asimismo, escribió numerosos libros de texto de español, algunos en colaboración con Alvero Francés,. Y se considera que Herminio Almendros  introdujo en Cuba la escritura ‘scrip’. Además, entre otras, colaboró en las revistas ‘Bohemia’, ‘Lyceum’, ‘Casa de las Américas’, ‘Anuario Martiano’ y ‘España Republicana’. Y también realizó textos para la enseñanza de álgebra y de geometría en el nivel medio.

Además, también escribió numerosos libros infantiles, como los libros de lectura de la serie ‘Fiesta’, ‘Había una vez’, ‘Pueblos y leyendas’ o ‘Lecturas ejemplares. Aventuras, realidades y fantasías’. Así como diversos libros de cuentos. Y su libro ‘Pueblos y leyendas’ fue rebautizado como ‘Oros Viejos’ y reeditado varias veces. Hoy está considerado una joya del arsenal literario de Cuba.

Durante su estancia en Villablino se casó con María Cuyás Ponsas, también pedagoga. Y fruto de ese matrimonio es destacado cineasta Néstor Almendros Cuyás.

En esta frase, Herminio Almendros afirma: «Por ahora nos sobra, nos estorba el maestro señorito que abomina y huye del pueblo… necesitamos educadores proletarios, no educadores señoritos».




Fuente: pongamosquehablodemadrid.com

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