Saltar al contenido

Emoción y chistes para descubrir la calle que Madrid dedica a Tony Leblanc

“Pensé en la Gran Vía pero estaba cogida”, bromeaba este viernes Santiago Segura durante el acto con el que Madrid daba el nombre de una de sus calles del centro al actor Tony Leblanc. No fue el único chiste que se escuchó durante el acto, plagado de humoristas como Bigote Arrocet o Tony Antonio, que quisieron arropar con su presencia una de las figuras más recordadas y graciosas que ha dado el celuloide nacional.



Último homenaje al hombre que se autodedicó una calle de Madrid: vuelve el pasaje de Modesto Martínez

Saber más

Segura recordaba el momento en el que propuso –vía Twitter– que la capital homenajeara a Leblanc poniendo su nombre a una calle. “Me pareció que la ciudad de debía algo a Tony, pocos actores ha habido que hayan defendido tanto el madrileñismo y el casticismo”, contaba en el acto a este periódico. El guante lo recogió la delegada de Cultura, Andrea Levy, que habló con el concejal de Centro para buscar un espacio donde hacerlo posible. El lugar elegido ha sido la unión de las calles San Mateo y Beneficiencia, en el céntrico barrio de Malasaña.

El Pasaje de Tony Leblanc fue inaugurado ante la presencia de numerosos amigos y compaleros de profesión en el mundo del cine y del humor. También de los hijos de Ignacio Fernández Sánchez, el nombre real del actor homenajeado. Uno de ellos agradecía el espacio dedicado a su padre, “un pasaje más en la vida de Tony Leblanc, que tiene más pasajes que la novela de El Quijote” decía también con emoción, arrancando risas y alguna lágrima entre los presentes. También recordaba a las actrices que hubieran querido estar pero que no han acudido por su delicado estado de salud, citando a Laura Valenzuela o a Concha Velasco, entre otras.

Los cómicos añadieron a los discursos la petición de honrar a Leblanc con un monumento en la ciudad, propuso Tony Antonio, en representación de la Asociación de Humoristas Españoles. “A partir de ahora pasaré por aquí y me acordaré de Tony”, añadía con una sonrisa después Santiago Segura, valorando la ubicación.

El consistorio recuerda con esta distinción a Leblanc, fallecido en el año 2012 y que desarrolló parte de su carrera teatral entre las bambalinas de lugares como el actual Teatro Lara y otras tablas del centro de Madrid. Lo hace pocos meses después de colocar a pocos metros de este lugar la placa que da el nombre de Raffaella Carrá a una plaza de la calle Fuencarral.

El lugar escogido es una calle pequeña pero con mucho movimiento. Además de servir como puerta de entrada al Instituto San Mateo, tuvo durante varios años otro nombre no oficial, el de Modesto Martínez, un hombre que también conucho humor decidió autodedicarse el pasaje con una placa al estilo municipal. Hace unos días sus amigos volvieron al lugar para recordarle -falleció hace unas semanas- y colocaron su propia placa casera como homenaje.



Fuente: elDiario.es – Somos Malasaña

Compartir
Etiquetas:

Comparar