Saltar al contenido

Qué bienmesabes Región de Murcia

Uno está sentado en una terraza de la ciudad de Murcia y se le ocurre pedir unos paparajotes, guiado por ese aroma cítrico que brota en cada rincón de la Región de Murcia. Lo que uno no imagina cuando le plantan este postre superlativo delante de las narices es que la hoja de limón pudiera dar tanto de sí. Pero el paparajote es solo la punta de lanza de una gastronomía murciana que entiende de tantos colores como sabores y, ante todo, de historias. Igualmente, empezar por el postre sería como contaros Stranger things desde el último capítulo, así que vamos a hacer las cosas bien a la hora de deconstruir los 1001 sabores de la Región de Murcia

1001 Sabores en la Región de Murcia

Cuentan los japoneses que, más allá de los sabores dulce, salado o amargo existe el “umami”, o la capacidad de nuestra lengua para detectar las sensaciones más sabrosas y exclusivas. Hoy, algunos sospechamos que un japonés fue visto en el Puerto de Cartagena muchos siglos atrás cargado con los mejores básicos de la región: buen aceite de oliva y arroz de Calasparra con D.O., bien de pimentón y una buena cuchara. La que sumergimos en su empedrao, o arroz con habichuelas. Y en el caldo con pelotas o sus gazpachos, el guiso de trigo o la olla fresca de cerdo, uno de los emblemas de la región que rezuma el eco de aquel dicho que decía “toda olla es vil, donde falta el pernil”. ¡Cuánta razón!

Marineras
Marineras

La huerta te vigila a través de los pimientos más lustrosos y las lechugas frescas. Por ello la ensalada murciana es el “menos es más” de la dieta mediterránea: bien de tomate pelado, atún, olivas negras y huevo, huerta para llevar y saborear que a veces se confunde con el mar. Ahí tenemos la ensalada cantonal cartagenera, con su bacalao y salmón ahumados, bien de cebollitas encurtidas. Eso sí, ojo: hablar de Murcia sin mencionar el zarangollo sería como ir a San Pedro del Pinatar sin echarse unos lodos. Las historias del campo hinchan este plato a base de calabacín, huevo, cebolla y, según la familia, patata, como mejor oda a la tierra junto con los michirones, o la fantasía de combinar habas con lo que le eches.

Caballitos
Caballitos

Nos acercamos al mar y la primera línea de playa se desborda en sabores y propuestas. La marinera es esa rosquilla colmada de ensaladilla rusa y topada con una anchoa que pone la guinda a un festín marinero por el que Poseidón babea desde alguna playa lejana. Pero hay más: los caballitos (que no de mar, sino gambas rebozaditas), un pulpo que despierta ocho sentidos (como mínimo) y el matrimonio, o la perfecta unión de una anchoa y un boquerón en forma de tapa fría que puede salvar cualquier ruptura post vacacional. La gastronomía murciana conquista y enamora, pero también concilia.

Vinos de la Región de Murcia
Vinos de la Región de Murcia

En la Región de Murcia se cultivan viñas y se crean vinos desde los tiempos de los romanos. Blancos, tintos y rosados ricos en matices de las tres Denominaciones de Origen existentes en la Región: Bullas, Jumilla y Yecla.

Paparajotes
Paparajotes

Otra copa de vino, u otra botella, pero deja hueco para el todopoderoso paparajote, o el poder subestimado del limón como ADN de la Murcia más disfrutona. El tocino de cielo sabe a nubes y el bienmesabe hace honor a su nombre gracias a la combinación de almendras, bizcocho y cabello de ángel. Por último, un buen café asiático, con su canela y su licor 43. Una bebida pre-sobremesa nacida en el Puerto de Cartagena y los muchos barcos llegados de todo el mundo. No, quizá la historia del japonés que huyó con el umami murciano no era broma.


Fuente: Houdinis

Compartir